Datos y perspectivas

Cómo logran las ciudades invernales hacer que su población salga a las calles. Toda la temporada

Vanessa Quirk - 17 nov 2023
Imagen cortesía de la ciudad de Edmonton

Los inviernos largos y fríos pueden ser un desafío para nuestra vida social. Como cada vez somos más las personas que nos cuesta salir de casa, algunos vecindarios se quedan desolados. Sin embargo, el movimiento Winter Cities espera cambiar esa dinámica. Desde su fundación en la década de los 80, las y los activistas de Winter Cities han exhortado a las ciudades con climas fríos y a sus habitantes a usar esta temporada como una oportunidad para que la gente salga a la calle y se reúna de formas únicas.

En la última entrega de nuestra serie " Getting Out" —entrevistas sobre la importancia de las interacciones en persona en un mundo cada vez más solitario— Rev habla con Isla Tanaka, planner de la Winter City de Edmonton, Canadá, sobre lo que se necesita para que una ciudad sea más agradable para vivir y sociable durante el invierno.

Rev: ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan en las ciudades que se consideran Winter Cities?

Isla: las Winter Cities tienen nieve, además de ser frías y oscuras durante el invierno. La oscuridad afecta la salud mental de las personas y la forma en la que se sienten. La nieve y el hielo dificultan que la gente salga y se desplace. Y también está el desafío económico adicional de que menos gente sale y compra en las tiendas. Las Winter Cities también pueden recibir menos turistas en invierno, por lo que pueden sufrir una recesión económica.

La cuestión es: ¿cómo aceptamos y disfrutamos del invierno?

Entonces, ¿cómo se percibe eso en Edmonton?

En el pasado, el invierno se consideraba la temporada baja. Aquí en Edmonton cambiamos la narrativa al respecto, y ahora nos referimos a él como la temporada de invierno.

En Edmonton hay algo que hacer todos los fines de semana. Solo le recordamos a la gente que se vista adecuadamente para la ocasión. Como les gusta decir a las personas en Noruega: "No hay mal clima, solo mala elección de ropa".

¿Cómo se diseña un evento de invierno? ¿En qué se diferencia de uno de verano?

Necesitas espacios cálidos. Una chimenea o centro comunitario donde la gente pueda entrar y resguardarse del frío. Si es posible, ten mantas a la mano o pídele a la gente que traiga las suyas.

Ayuda tener edificios con una buena interacción interior-exterior: ventanas muy grandes, por ejemplo. Los abuelos, padres o niños más pequeños pueden quedarse adentro, pero sin sentirse excluidos de las actividades que se desarrollan afuera.

En verano, puedes tener actividades que se desarrollen de forma más pausada y tranquila, en las que la gente se pueda sentar un rato. En invierno, necesitas actividades que mantengan a la gente en movimiento para aminorar el frío. Organiza tu evento en una pista de patinaje o en algún lugar donde la gente pueda jugar curling u otros juegos sobre el hielo. Si estás en la nieve, puedes hacer que los niños pinten en ella o que practiquen juegos como el fútbol con raquetas para pies.

Otra cosa que hay que tomar en consideración es la ubicación. Si un evento se celebra en el lado sur de un edificio y está protegido del viento, puede llegar a sentirse entre 10 y 15 grados centígrados más cálido, lo que hace una gran diferencia en cómo se siente la gente.

Aparte de los eventos planeados, ¿cómo haces que Edmonton sea más agradable para vivir durante los meses de invierno?

Nuestro Ayuntamiento adoptó las Regulaciones de diseño para el invierno, lo que significa que todos los nuevos desarrollos urbanos deben contemplar un diseño compatible con las cuatro estaciones. Hay cinco principios básicos de diseño: captar la luz del sol, bloquear el viento, incluir iluminación y color, así como disponer de infraestructura para todo el año.

Las desarrolladoras privadas también están adoptando estos principios. Lo ven como un mejor retorno de inversión. Así pueden anunciarse como: “Oigan, estamos construyendo una comunidad que se puede usar todo el año".

Y, luego, tenemos el transporte. Actualmente somos la única flota de autobuses de Canadá que tiene portabicicletas en todos sus autobuses, de modo que si cambia el clima, podemos subir la bicicleta a la parte delantera del autobús y seguir nuestro camino a casa. Podemos llevarlas con nosotros al usar el tren ligero del transporte público. Todos nuestros autobuses tienen GPS, para que puedas monitorear si un autobús se retrasa, y no tengas que esperarlo a la intemperie los diez minutos en lo que llega.

Nuestro Ayuntamiento invirtió cien millones de dólares en la ampliación de los carriles para bicicletas separados en los próximos cuatro años, que podemos mantener sin obstáculos, como la nieve, gracias a la limpieza prioritaria. Ahora vemos un aumento del uso de la bicicleta durante el invierno, con el mismo porcentaje que el del verano.

Lo que más quieres lograr es cambiar la mentalidad de los residentes. ¿Cómo lo haces?

Nos reunimos con especialistas en meteorología. Lo primero que escucha la mayoría de la gente cuando prende la televisión o la radio por la mañana es a estas personas hablando del frío que hace. Y hay una gran diferencia entre decir: “No olvides abrigarte y mantenerte caliente hoy" y "Asegúrate de ponerte la ropa adecuada y sal a disfrutar del día". Es un mensaje totalmente distinto. Así que solo tuvimos conversaciones con estas personas y les dijimos: "¿Podemos cambiar un poco la narrativa?" Eso marcó una gran diferencia.

Además, invertimos en crear una fototeca para los documentos de la ciudad con fotos de niños, padres, personas que se acaban de mudar y adultos mayores esquiando a campo traviesa, patinando. Porque si la gente no se ve representada, tampoco se verá realizando estas actividades, ¿no?

Pensábamos que ese cambio cultural sería un camino muy duro y largo. Estábamos resignados a tener que esperar diez años para ver ese cambio. Ocurrió mucho más rápido de lo que jamás pensamos.